EDUCACION VIRTUAL
ESBOZO DE UN MODELO PEDAGÓGICO BASADO EN LA RED
Utilizando una plataforma para administración de cursos en la Red denominada TeleTop, Collis, De Boer, y Van der Veen (2001) han configurado un modelo pedagógico que, en vez de centrarse en la presentación de contenidos, busca facilitar y estimular la contribución de los alumnos al curso. Los recursos que aporta cada alumno son aprovechados por sus compañeros, y reutilizados por otros alumnos en cursos posteriores. Estos aportes de los alumnos al acervo de materiales de aprendizaje para el curso pueden basarse en sus propias experiencias, en las experiencias de otros, en materiales disponibles en la Red, o en la literatura impresa especializada.
Los aspectos esenciales de este modelo pedagógico orientado a la contribución de los alumnos son:
- Los estudiantes aportan materiales de aprendizaje que se ponen a disposición de otros alumnos en el mismo curso o en otros cursos posteriores por medio de un sistema basado en la Red.
- Inicialmente, el sitio del curso en la Red está relativamente vacío; sólo contiene algunos recursos básicos e instrucciones sobre su funcionamiento. Será tarea de los alumnos, coordinados por el docente, colmarlo de propuestas y contenidos interesantes.
- Los alumnos pueden aprender tanto de los materiales que crean ellos mismos o aportan sus compañeros, como de los recursos que desarrollan los profesionales y especialistas.
- Los materiales de aprendizaje que proporcionan los estudiantes y el docente durante el desarrollo del curso son reutilizados en otros contextos de enseñanza.
- La función del docente es coordinar y diseñar actividades, retroalimentar y monitorear el trabajo de los alumnos.
- El rol de la tecnología es facilitar la realización de las actividades que soportan el curso.
- El trabajo previo del profesor relacionado con el diseño y preparación del curso se reduce considerablemente con los aportes de los estudiantes, aunque puede aumentar durante el desarrollo del curso.
- Sustituir un conjunto de lecciones preestablecidas por un entorno de trabajo cooperativo e interactivo en la Red flexibiliza y estimula la participación de los alumnos en el curso.
La estrategia que cimenta este modelo es ofrecer muy pocas clases magistrales y más actividades propuestas por los estudiantes, alrededor de las cuales otros alumnos pueden diseñar nuevos procedimientos, ejercicios o tareas. Este repertorio de actividades puede tener formas muy diversas y llevarse a cabo tanto de manera individual como en grupo. En cada caso, el entorno virtual del curso es el espacio donde los alumnos construyen sus aprendizajes, sitúan sus contribuciones, y consultan los aportes de otros compañeros.
Estos son algunos ejemplos de las actividades y aportes que pueden realizar los estudiantes: (1) buscar en una biblioteca o en la Red información sobre un tema y ponerla a disposición de los demás alumnos, acompañada de algunas reflexiones personales; (2) trabajar en la solución de problemas aportando elementos y materiales para el estudio de un determinado caso, que a su vez puedan ser utilizados por otros; (3) participar en “juegos de roles” dejando algún registro de los resultados para que otros los analicen; (4) presentar informes de proyectos realizados que constituyan material de aprendizaje para otros; (6) crear ciertos productos, por ejemplo un documento multimedial, que sean de interés para otros; (7) aplicar principios teóricos a nuevas situaciones, aportando los resultados como material para el curso; (8) examinar visiones e intuiciones personales por medio de preguntas o experiencias que le sirvan a otros; (9) participar en una discusión dejando un registro de sus aspectos más importantes para que otros los conozcan (Collis, De Boer, y Van der Veen, 2001).
Un entorno de Red flexible que haga fácil el envío de las contribuciones, reflexiones, y análisis de los alumnos resulta crucial para el funcionamiento exitoso de este modelo. Además, es importante que estos recursos se puedan consultar de varias maneras, por alumno, por actividad, o por fecha, lo cual requiere que el sitio del curso disponga de una base de datos. Para evitar el exceso de preguntas por parte de los estudiantes, las instrucciones sobre la forma de realizar las diversas actividades, incluyendo la forma de evaluación y calificación, deben ser muy claras. Si los alumnos conocen anticipadamente la propuesta de evaluación se sienten más seguros, saben qué se espera de ellos, y qué aspectos de sus contribuciones serán mejor valorados.